¿Sabías que…

¿Sabías que… la retina y el nervio óptico forman parte del sistema nervioso central?

En la retina se encuentran los fotorreceptores, un tipo de neuronas especializadas que convierten la luz en impulsos nerviosos que otras neuronas a su vez transmiten al cerebro a través del nervio óptico, produciéndose así el espectacular fenómeno de la VISION.

Hay 2 tipos de fotorreceptores:

  • BASTONES. Son los responsables de la visión nocturna. Se encargan de la visión periférica y son muy valiosos para la detección de movimientos. La cantidad de bastones en nuestra retina es 20 veces superior que la de conos.
  • CONOS. Son los responsables de la visión diurna. Permiten la percepción de los detalles y también son los encargados de la visión del color.

La visión del color no depende únicamente de las propiedades de los objetos sino también de la absorción de las radiaciones espectrales y del complejo neuronal entre el ojo y el cerebro.

Los conos son los encargados de captar 3 regiones del espectro luminoso: ROJO, VERDE Y AZUL; los 3 colores primarios que combinados adecuadamente permiten obtener el resto de colores.

Estos 3 tipos de conos se encuentran en diferente proporción en la zona central de la retina, llamada MACULA LUTEA. Apenas 5 mm son los responsables de la visión central, la visión del color y la percepción de los detalles que nos permiten llevar a cabo actividades tan cotidianas como leer, escribir y reconocer las caras de las personas que nos rodean.

Además, la mácula lútea debe su nombre a la presencia de unos pigmentos carotenoides localizados en ella y que son los responsables de su color amarillento: LUTEINA, ZEAXANTINA Y MESO-ZEAXANTINA. Estos pigmentos actúan como filtro natural y diversos estudios sugieren que tienen propiedades antioxidantes y antiinflamatorias.

Otro detalle a tener en cuenta es que estos pigmentos se obtienen de la dieta y se encuentran en alimentos como la yema de huevo, el maíz, las naranjas, los melocotones, las espinacas, el brócoli o la papaya.